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FRANQUEADORAS
Máquinas para franqueos postales
 

Máquina franqueadora

Las máquinas franqueadoras son dispositivos que estampan signos distintivos tales como sellos postales o cualquier forma autorizada por una marca determinada. Estos franqueos pueden ser  sellos postales impresos, estampados o grabados, además de otro tipo de impresiones, como etiquetas, códigos, firmas, textos escritos, logotipos, etc. Sin embargo, para cada tipo de mensaje se utiliza un franqueo determinado, no pudiendo emplearse de forma aleatoria o caprichosa, pues hay que respetar unas reglas fijadas por cada país con ámbito nacional, de acuerdo a sus sistemas postales propios, aunque enmarcados en la Unión Postal Universal (UPU), que trata de estandarizar estos franqueos.

 

Franqueos

La Unión Postal Universal, a la que pertenecen 191 países de todo el mundo, se encarga de la regulación y aplicación de la forma en la que los mensajes son franqueados, de manera que establecen cuatro sistemas básicos de franqueo: el franqueo, los privilegios, los oficiales de negocios, y las respuestas de correos de negocios. Al primer grupo pertenecen los sellos postales, también llamados timbres o estampillas, que estampamos en las cartas o correspondencia. Tiene forma de etiqueta rectangular, y sirve como comprobante del pago por este servicio que realiza la persona que efectúa un envío postal.

 

Envíos franqueados

Estos sellos postales se emplean generalmente de dos formas, bien como etiquetas rectangulares engomadas y pegadas al sobre o paquete, o bien como franqueos impresos directamente en la parte exterior del envío o correspondencia. Al existir esa presencía física de los sellos de correos en los envíos franqueados, estamos evidenciando una marca reconocida y aceptada por el sistema postal en el que estamos solicitando el servicio, y que autoriza a su envío por el pago de las tasas correspondientes y suficientes para el tipo de servicio que queremos que nos presten, de acuerdo a unas tarifas establecidas de forma pública.

 

Sellos postales

Los sellos de correos nacen en el primer tercio del siglo XIX en Inglaterra, donde hasta ese momento los envíos postales eran pagados por los destinatarios según la distancia recorrida. A partir de estas reformas en el sistema postal británico, el servicio pasó a cobrarse al remitente en función del peso, conforme a unas tarifas establecidas previamente. Con el paso del tiempo, la Unión Postal Universal ha establecido la obligación de que en todos los sellos de circulación internacional aparezca el nombre del país emisor escrito en alfabeto latino, excepto el Reino Unido por ser la primera nación en utilizarlos.

 

Timbrados

Para los sellos o timbrados utilizamos cinco métodos de impresión. En primer lugar tenemos el huecograbado, mediante una placa entintada que prensamos contra el papel. En el método de la tipografía aplicamos tinta a las partes en relieve de una placa y luego apretamos contra el soporte utilizado. En tercer lugar tenemos la litografía, con una placa lisa totalmente que transfiere el dibujo al sello mediante una tinta especial, para humedecer posteriormente. Luego tenemos el fotograbado, en el que empleamos un negativo y grabamos al ácido, y finalmente el estampado o troquelado, combinación del huecograbado y la tipografía.

 

Aparatos de sellar

Además de los sellos postales que utilizamos en nuestra correspondencia, los franqueos se pueden realizar de forma impresa, de manera que estampamos las impresiones con un formato autorizado y controlado por los sistemas postales vigentes que corresponda aplicar en el país que emitamos el envío o solicitemos el servicio. Las máquinas imprimen de esta forma una señal indicativa del pago del servicio por parte del remitente, señalando claramente que se trata de un “Franqueo pagado”, que permite comprobar el pago adelantado de la tarifa correspondiente en las oficinas o sucursales destinadas al efecto.

 

Franqueadoras de sobres

El proceso que tiene que seguir un sello postal para ser emitido es largo y complicado, ya que por lo general los organismos competentes reciben miles de sugerencias por parte de iniciativas individuales o colectivas de todo tipo. Tras una primera fase en la que se deciden los temas ganadores, se encarga el diseño a especialistas y artistas que preparan el resultado final a un tamaño unas cuatro veces superior al del sello postal que obtenemos al final del proceso. Tras aplicar las oportunas modificacios, finalizamos reduciendo fotográficamente el tamaño del timbrado y ya está listo para ser utilizado como franqueo.

 

Franqueadora postal

Los sellos o timbrados postales que pegamos en las cartas tienen también un reverso, que es la cara que se adhiere al sobre para el envío por correo. Lo más normal es que no tenga ninguna impresión, pero se dan casos en los que sí encontramos cifras de control o alguna breve descripción que nos informa sobre el tema del sello. No obstante, la mayoría de los sellos van únicamente engomados por el reverso, aunque los expertos filatélicos estampan en él su firma para certificar la autenticidad de dicho franqueo o timbre postal.

 

Máquina de franquear

Cuando franqueamos un envío mediante una máquina de franquear, tenemos que tener en cuenta las reglas, leyes y etiqueta de cada sistema postal nacional. Como norma general, todos los correos se encuentran amparados por el secreto de correspondencia o secreto epistolar, por lo que ningún envío puede ser abierto o manipulado por ninguna persona que no sea su destinatario. Esto es un derecho fundamental protegido por las constituciones y ordenamientos jurídicos de la mayoría de los países, sin embargo pueden darse casos en los que se aplique control sobre la correspondencia privada (censura), siendo generalizado en tiempos de guerra.

 

Máquina de timbrar

Las máquinas de timbrar siguen las normas y reglamentos establecidos por la Unión Postal Universal (UPU), entidad dependiente de las Naciones Unidas (ONU). Su fin principal consiste en apoyar la organización y mejora de los servicios postales, fomentando la colaboración internacional en asuntos postales y prestando asistencia técnica a los 191 paises miembros. Además, la Unión Postal Universal se dedica a fijar las tarifas y las limitaciones de los envíos en cuanto a dimensiones y pesos máximos y mínimos, y determina las normativas aplicables para los casos especiales en los que se transportan sustancias peligrosas, infecciosas o radiacivas.

 

Franqueadora manual

Durante el proceso de fabricación o impresión de los sellos postales para franqueos se pueden producir errores, a pesar de que en los lugares de emisión se observen estrictas medidas en el control de calidad de la producción, para destruir los ejemplares con fallos. Los pequeños defectos que se originan en estas máquinas de franquear y que se traducen en tiradas enteras de sellos y timbres con defectos, no aumentan el valor del franqueo, aunque para los coleccionistas tengan un especial interés, por tratarse de series únicas e irrepetibles. Sin embargo, errores más valiosos en estas máquinas franqueadoras son los colores equivocados o el centro invertido.

 

Marcas de franqueadoras

En el mercado actual tenemos una amplia gama de fabricantes de máquinas franqueadoras, entre las que destacan algunas marcas como las clásicas Pitney Bowes, Frama y Francotyp, o las más avanzadas Postalia, Neopost e  Ideal. Estas máquinas franqueadoras tienen un sistema de producción y control de las marcas de franqueo que realizan, pasando por diferentes etapas entre las que distinguimos el almacenamiento de los timbrados, el interconexión de estos datos guardados, incluyendo un código de identificación de cada terminal, para poder ubicar cada estampado y cada máquina y finalmente la descodificación de estos datos para poder realizar la identificación.

 

Máquina franqueadora automática

Para evitar el tedio que supone estampar sellos postales o timbrados de forma manual, dado el carácter repetitivo de dicha actividad, tenemos en el mercado una amplia gama de máquinas franqueadoras automáticas, en las que simplemente introduciendo los sobres, con posibilidad de carga de los mismos de forma manual o automática, van siendo estampados con el franqueo correspondiente de forma rápida, sencilla y ordenada, listos para ser llenados de contenido y posteriormente para ser enviados mediante el servicio postal deseado y que corresponda a la tarifa pagada previamente por el remitente.

 

Máquina franqueadora digital

Hoy en día las franqueadoras digitales suponen un avance importantísimo en el mundo de los franqueos postales. Constituyen la opción más acertada para los profesionales del sector, por su contrastada funcionalidad y convincente facilidad de uso. Son capaces de gestionar más de 70 sobre por minuto gracias a sus sistemas de alimentación automática, con un funcionamiento asombrosamente silencioso que se controla a través de sencillos mandos que incluyen memorias para las tareas más repetidas. Además, estas avanzadas máquinas incluyen sistemas de pesaje electrónico, dispensador de etiquetas e incluso memoria de hasta 10 eslóganes.

 

Compra y venta de máquinas franqueadoras

Actualmente disponemos en el mercado de amplias opciones para la adquisición o venta de nuestras máquinas franqueadoras profesionales. Tanto nuevas como de segunda mano, estas máquinas franqueadoras dejarán satisfecho al profesional más exigente, ya que permiten controlar de forma exhaustiva y rigurosa todo el proceso de estampación de nuestros franqueos, y podremos gestionar correspondecia a la máxima velocidad. A través de internet o de distruidores locales, podremos hacernos con una de estas máquinas franqueadoras, para gestionar de la mejor manera posible nuestros correos postales y acabar de una vez por todas con el tedio que supone el manejo de grandes volúmenes de cartas.